Cuidados postverano: Cómo recuperar la piel de los estragos de la época estival

23 de septiembre de 2021
GHHC-Cuidados_Postverano.jpg

El final del verano trae consigo los estragos del sol y otros factores en la piel para muchos. Las consultas de medicina estética y dermatología se llenan de pacientes que quieren recuperar la salud de su piel después de las vacaciones y es que: “A lo largo de los meses estivales, y pese a que extrememos los cuidados para evitar quemarnos con el sol, nuestra piel está continuamente expuesta a los rayos solares y necesita que la mimemos para que se mantenga saludable. Los rayos del sol provocan la formación de radicales libres en las células de la piel con gran capacidad oxidante, produciéndose un daño en su interior que condiciona el envejecimiento de la piel. El aspecto de la piel cambia y se torna áspera, arrugada, poco elástica y con un color amarillo. También aparecen manchas oscuras y decoloradas, y pequeñas venitas”, nos explica la Doctora Sonia Peña, Coordinadora de la Unidad de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Grupo Hospitalario Hernán Cortés.

Los cuidados básicos para la piel tras el verano

Pero además de las largas exposiciones al sol propias de los meses de verano, se unen otros factores como el cloro, el salitre, el viento o la falta de cuidados diarios que nos impiden mantener la dermis sana e hidratada durante estos meses. Nuestra piel necesita un rescate y una rutina de belleza diaria. Es importante que mantengamos una piel sana e hidratada durante todo el año, pero además “a lo largo del verano ésta se ve expuesta a las altas temperaturas, deshidratación, agua con cloro, posibles quemaduras solares por no haberla protegido adecuadamente del sol, sal del mar…”, afirma Peña. La clave del otoño por tanto es recuperar la luminosidad de una piel sana e hidratada, y para ello la doctora nos recomienda una serie de cuidados básicos:


Exfoliar la piel: cuando llega el fin de las vacaciones de verano y dejamos de ir a la playa o la piscina y de exponernos al sol directamente, es el momento perfecto para exfoliar la piel, tanto del rostro como del cuerpo. De este modo, acabamos con las células muertas y favorecemos la regeneración natural de la misma.

Hidratar la piel: el principal daño que sufre la piel durante el estío es la deshidratación. Esta pérdida de agua ocasiona una piel menos lustrosa, reseca y rugosa. Tras el verano es el momento idóneo para empezar una rutina de hidratación acorde a nuestro tipo de piel. Podemos usar cremas con alto porcentaje de principios activos como el renitol (un derivado de la vitamina A) y los antioxidantes como la vitamina C para frenar el fotoenvejecimiento de la piel.

Por esta razón, para recuperar la deshidratación y desnutrición que presenta la piel tras los excesos del sol, la primera medida es nutrirla en profundidad. En nuestro hospital, uno de los tratamientos más indicados para ello es el cóctel de vitaminas, antioxidantes, aminoácidos y ácido hialurónico no reticulado. Este tratamiento se aplica mediante microinyecciones y aporta una gran nutrición, luminosidad y revitalización a tu piel. Sus beneficios se aprecian de forma inmediata.

Protector solar: la piel necesita estar protegida de los rayos ultravioletas del sol todo el año, por lo que es esencial mantener la protección adecuada a nuestro tipo de piel los doce meses.

Revisar manchas y lunares: al tiempo que se procede a realizar una limpieza de la piel se debe aprovechar para revisar bien la presencia de manchas que puedan hacer sospechar alguna lesión.



Qué hacer cuando aparecen manchas

En muchas ocasiones el daño solar en la piel es inevitable, ya sea causado durante los meses estivales o a lo largo del año por no haber llevado una rutina de cuidados adecuada. Las hiperpigmentaciones cutáneas se producen por un aumento de la producción de melanina formándose en la piel lo que comúnmente conocemos como manchas. Esta patología es una alteración de tipo benigno en la que se produce un oscurecimiento de la piel provocando un problema estético a quien lo padece.

“Actualmente, un gran número de personas se quejan de la aparición de manchas en su piel. Estas manchas suelen ser fruto de la exposición a la luz solar. Incluso la simple exposición durante el tránsito por las calles de las ciudades es suficiente para que aparezcan estas antiestéticas manchas. Su tratamiento entra dentro de nuestra especialidad y se debe acudir al médico antes de aplicar tratamientos alternativos. En cuanto a la prevención, las personas con tendencia a sufrir estas manchas no deben tomar el sol y es obligado que utilicen un protector solar con pantalla total para salir al exterior. Además, se debe renovar la aplicación del protector cada dos horas durante la exposición a la luz solar”, advierte la doctora Sonia Peña.

La prevención y ser constante en los cuidados de la piel es fundamental para evitar la aparición de las indeseadas manchitas, pero gracias a los avances en medicina estética hoy en día es posible su tratamiento y eliminación. “Las manchas y los brotes de acné son otros dos de los problemas causantes debido al exceso de exposición solar, ya que la piel no respira, no se oxigena y provoca que la grasa se enquiste en la misma. Para solucionarlos, realizamos peelings mediante los que trabajamos la capa superficial de la piel. Tras su aplicación, obtendrás una piel mucho más homogénea, suave, lisa y con una disminución de las imperfecciones”, explica la doctora. “En nuestra clínica también disponemos de tecnología IPL aplicada al tratamiento de las manchas. Todos estos tratamientos deben realizarse bajo estricto control médico”, añade.



¿Influye la alimentación en la salud de la piel?

Una alimentación adecuada contribuye a la salud de la piel por lo que consumir las cantidades óptimas de nutrientes esenciales y antioxidantes, que ayudan a prevenir el envejecimiento cutáneo prematuro, será esencial. La piel es un reflejo del estado de nuestra salud y por ello se recomienda limitar la ingesta de alimentos procesados, azúcares, harinas refinadas… y basar nuestra dieta en frutas y verduras, proteínas, grasas saludables… Para saber cómo podemos cuidar nuestra alimentación y que se refleje en nuestra dermis, y sobre todo para recuperar los buenos hábitos de cuidados tras el verano, la doctora Sonia Peña aconseja que: “Las comidas sean ricas en betacarotenos que son unas sustancias que le dan color a las verduras y que son percusores de la vitamina A como la calabaza, la zanahoria, el tomate, la espinaca, los nísperos, el brécol, etc… Los antioxidantes de los alimentos, como la vitamina C y la E, son fundamentales para la recuperación de la piel. Estas vitaminas están presentes en los aceites vegetales, las carnes, el pescado, las verduras y las frutas. Por ello es importante cuidar la alimentación para una buena recuperación de la piel. Sin duda, beber agua. Al menos un litro y medio o dos litros al día. Se puede ingerir sola o en infusiones o tés”, concluye la doctora.



Autor: Dr. Jesús Andrés
Pediatra
Consultas HC Miraflores
Ubicadas en Paseo de los Rosales 28 dpdo.
Grupo Hospitalario Hernán Cortés




Camino de las Torres, 51-53
50008 - Zaragoza



Horario: 24 h - 365 días



Paseo de los Rosales, 28 dpdo.
50008 - Zaragoza



Horario: L-V, 07:15h a 21:00h



Calle Francisco Pizarro, 8
50004 - Zaragoza



Horario: L-V, 08:30h a 21:00h



Calle Hernán Cortés, 23-25
50005 - Zaragoza



Horario: L-V, 07:15h a 21:00h

En colaboración con


© Copyright 2020 Grupo Hospitalario Hernán Cortés