El Hospital HC Miraflores se vuelca con las familias de los niños prematuros

8 de febrero de 2021
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El centro hospitalario, dentro de su programa de solidaridad, destina fondos a la Asociación Estelar, que se utilizarán para confeccionar prendas para bebés nacidos antes de tiempo con complicaciones médicas



¿Alguna vez se ha preguntado cómo se visten los bebés prematuros cuando llegan repentinamente al mundo? Normalmente, en la UCI neonatal donde pasan sus primeras semanas de vida se les colocan unas vendas y unas gasas en la cabeza, en las manos, en los pies, y así se presentan ante sus padres. Unos padres preocupados que ven cómo su bebé se debate entre la vida o la muerte durante el tiempo que pasan en la incubadora del hospital.

Esa incertidumbre no se puede hacer desaparecer, pero el drama de estas familias sí se puede humanizar. Y ese es el objetivo para el que nació la Asociación Estelar, un colectivo que vio la luz hace siete años y que se dedica a tejer de forma voluntaria prendas para esos bebés de apenas 24 semanas de vida. Con su dedicación, ayudan a las familias a dignificar su situación, aunque sólo sea decorando la zona de las incubadoras con unas sabanas o unas cortinas alegres, o sustituyendo las vendas de un bebé prematuro por un gorrito de algodón, unos patucos o unas manoplas. Básicamente, venden productos de artesanía y con el dinero que obtienen, compran después el material que necesitan para tejer prendas para sus pequeños bebés. Prendas que entregan a las unidades neonatales de distintos hospitales de toda España, con el objetivo de que ningún padre tenga que ver a su bebé envuelto en gasas y vendas sanitarias.

El hospital HC Miraflores de Zaragoza, dentro de su intensa labor solidaria, ha apostado por la Asociación Estelar. ¿Cómo? Comprando a este colectivo gorros de enfermería, con los que la asociación comprará después material para la ropa de sus bebés. “La historia de la Asociación Estelar nos llegó al corazón y no hemos querido dejar pasar la oportunidad de colaborar con este proyecto tan lleno de cariño y vida, que ayuda a humanizar y dar visibilidad al sufrimiento y la incertidumbre de las familias de niños prematuros”, explica el doctor Rafael Hernández Elia, Director Médico del Grupo Hospitalario Hernán Cortés.

Y es que poco se sabe de la cruda realidad por la que cada año pasan cientos de familias en España, las de todos aquellos bebés que nacen antes de la semana 37, y más aún la de aquellos que nacen entre la semana 24 y la 26, cuando todavía no se han desarrollado los órganos básicos vitales de la criatura. A estos últimos se les llama prematuros extremos y muchos de ellos no sobreviven fuera del útero materno.



EXPERIENCIA PERSONAL

La historia de la Asociación Estelar nació precisamente de una experiencia personal, la de María Pilar Guallart y su hija Beatriz, que dio a luz dos bebés de 24 semanas y dos días. “Lo importante, en este caso, no es subrayar las 24 semanas, sino los dos días, porque con 24 semanas cumplidas, según cómo salen, los médicos deciden si hacen algo con ellos o no. Si los sacan adelante, vamos. Mis nietos no fueron un aborto por dos días”, explica María Pilar Guallart, presidenta del colectivo.

Nacieron dos bebés, Ana y Pablo. De 600 y 660 gramos cada uno. A los dos días Ana falleció, porque tenía hemorragias cerebrales e internas. Por gorrito tenía una venda y por ropa gasas de hospital. Esa imagen nunca se borrará ni de la mente de su abuela, ni de la de sus padres.

Tras el fallecimiento de la pequeña Ana, había que seguir adelante. Pablo pasó sus tres primeros meses en la UCI neonatal. “Yo estaba todo el día en el pasillo, fuera, escuchando a las familias y esperando a ver cómo salían mi hija y mi yerno. Allí aprendí muchas cosas (aparte de que existía una uci neonatal). Hice piña con las mamás en el pasillo y, como sabía tejer, me puse a hacer punto para que la mamá a la que se le moría un bebé tuviera un gorrito que ponerle y no una venda de hospital”, recuerda María Pilar Guallart.

Después llegarían las manoplas, los patucos y posteriormente la ropita de los colchones (apenas una superficie de un palmo de longitud). Para los casos en los que se producía un fallecimiento, también preparaban un conjunto sencillo de duelo con una sábana blanca y un gorrito de lana.

Hoy, la Asociación Estelar la forma un equipo de personas voluntarias que venden productos solidarios con los que recaudar fondos para comprar el material que luego utilizan para tejer prensas para los niños. “Regalamos un kit de bienvenida: arrullos del tamaño del bebé, gorrito, patucos y manoplas; los damos a las responsables de la unidad y ellas reparten”, añade la presidenta del colectivo. ¿El objetivo? “Reducir el dolor de esas familias al ver a su pequeño niño o niña con unas vendas o gasas de hospital. Causa mucho impacto. Son recuerdos que se clavan a fuego”, asegura.

Queda mucho por hacer todavía, pero en ese camino, la Asociación Estelar cuenta con un nuevo aliado: el Hospital HC Miraflores


Si tú también quieres colaborar con la Asociación Estelas, los encontrarás en:









Camino de las Torres, 51-53
50008 - Zaragoza



Horario: 24 h - 365 días



Paseo de los Rosales, 28 dpdo.
50008 - Zaragoza



Horario: L-V, 07:15h a 21:00h



Calle Francisco Pizarro, 8
50004 - Zaragoza



Horario: L-V, 08:30h a 21:00h



Calle Hernán Cortés, 23-25
50005 - Zaragoza



Horario: L-V, 07:15h a 21:00h

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